Para cuando te estafaron, el banco te dijo que no, y nadie te explicó qué hacer después. Todo lo que está acá lo podés hacer solo, desde tu casa y sin pagar un peso.
Datos actualizados a agosto de 2026
Esta guía es para vos, al que le sacaron menos de quinientos mil pesos. Cincuenta mil. Cien. Ciento veinte. Trescientos. Quinientos. Montos por los que ningún estudio te va a tomar el caso, pero que son tuyos igual.
Son cuatro pasos. Ninguno es difícil. Lo único que hace falta es hacerlos en orden, porque si te salteás uno, los que siguen te los rechazan.
En el Paso 1 vas a hacer un reclamo en tu banco. Pedí el número de reclamo y anotalo. Sin ese número no podés hacer nada de lo que viene después. Es el error que arruina la mayoría de los reclamos.
Una aclaración necesaria. Esta guía es información general para orientarte, no es asesoramiento legal sobre tu caso. Cada situación es distinta y los procedimientos pueden cambiar.
Este paso es obligatorio. No porque el banco te vaya a dar la razón —lo más probable es que te diga que no—, sino porque sin este reclamo no podés avanzar a los siguientes.
Entrá a la app o al home banking y buscá reclamos, atención al cliente o ayuda. Si no la encontrás, llamá al 0800 que figura atrás de tu tarjeta.
Si no aparece, cualquier opción de reclamo sirve.
Usá el modelo de más abajo: está listo para copiar y pegar.
Que bloqueen tu cuenta, tu tarjeta y tus accesos, si todavía no lo hiciste.
Te lo tienen que dar. Si te atienden por teléfono, pedilo antes de cortar y anotá también fecha, hora y nombre de quien te atendió.
Decilo así: "Necesito el número de reclamo para presentarlo ante el Banco Central." Están obligados a dártelo. Si te lo siguen negando, mandá el reclamo por escrito al mail de atención al cliente: ese mail, con la fecha, te sirve como constancia.
Hábiles quiere decir sin contar sábados, domingos ni feriados. Diez días hábiles son unas dos semanas de calendario. Anotá en qué fecha se cumplen, porque a partir de ahí podés avanzar al Paso 3.
En la comisaría o fiscalía más cercana. Es gratis, no necesitás abogado y suma como prueba. En muchas provincias se puede hacer online.
Todo esto lo vas a necesitar en los pasos 3 y 4. Guardalo en una carpeta del celular o mandátelo a vos mismo por mail, así lo tenés a mano.
Entrá al detalle de cada movimiento. Ahí suele haber una opción de compartir, descargar comprobante o ver detalle. Si no la encontrás, una captura de pantalla del movimiento sirve igual.
Los sistemas oficiales piden los archivos en PDF. Desde el celular podés convertir fotos a PDF con la app de archivos o con cualquier app gratuita de escaneo. Si sólo tenés capturas, igual sirven.
El Banco Central actúa como segunda instancia: le reclama a tu banco por vos. Es gratis, es online y no necesitás abogado.
Buscá "Cómo hacer un reclamo ante el Banco Central".
Es la que corresponde cuando hubo operaciones que no autorizaste.
Personales y de contacto.
Cuenta, tarjeta, home banking, billetera o préstamo.
El del Paso 1.
Qué operaciones fueron, cuándo y por qué no las reconocés. Usá el modelo.
Todo lo del Paso 2.
Sin estas cuatro cosas el formulario te lo rechazan.
El Banco Central le pide explicaciones a tu banco. Si el problema sigue sin resolverse después de su intervención, el reclamo se deriva a Defensa del Consumidor. Guardá el número que te asignen.
Se llama Ventanilla Única Federal. Es el portal nacional donde entra tu reclamo y desde ahí lo derivan a la oficina que te corresponde por tu domicilio.
El sistema te va a pedir que confirmes quién sos con alguna de estas tres. Con una alcanza:
Defensa del Consumidor deriva tu reclamo a la autoridad local que corresponda —la oficina de tu provincia o el municipio— y esa oficina se comunica con vos para decirte los pasos a seguir. Después suele haber una audiencia de conciliación con el banco.
Casi todos los municipios tienen además una Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC) donde podés presentarte en persona. Buscá "OMIC" y el nombre de tu ciudad.
Buscá "Iniciar un reclamo ante Defensa del Consumidor".
Elegí con cuál de las tres opciones y seguí los pasos que te pida.
Nombre, DNI, domicilio, mail y teléfono. Poné un mail que revises, porque ahí te van a llegar todas las novedades.
El nombre del banco o de la billetera y la localidad. No hace falta que sepas el CUIT.
Usá el modelo.
Los del Paso 2.
Te llega un número de reclamo por mail. Guardalo.
Si vivís en CABA, o si el banco tiene domicilio en la Ciudad, tenés además este sistema. Es del Poder Judicial de la Ciudad, es enteramente online y las audiencias son por videollamada.
Desde Google Play o el App Store, o entrá desde la web del Consejo de la Magistratura de la Ciudad.
Con tu correo electrónico y tu CUIT o CUIL. Si no te acordás tu CUIL, lo sacás en el sitio de ANSES con tu DNI, o figura en tu recibo de sueldo.
Abrí el mail de confirmación desde tu casilla, confirmá y creá tu contraseña. Sin ese paso la cuenta no queda activa.
Elegí el rol Reclamante.
Dirección actual y código postal.
Podés sumar más de uno si intervino más de una entidad. Si no tenés todos los datos, se puede poner una descripción de referencia.
La documentación del Paso 2. Usá el modelo.
El sistema te informa la fecha de la audiencia y te llega un acuse de recibo por mail.
El patrocinio de un abogado es opcional cuando el monto reclamado no supera las 20 UMA. Con el valor vigente en agosto de 2026, eso equivale a unos $3.500.000. Si tu caso está por debajo de esa cifra, podés hacerlo solo.
Existen servicios jurídicos gratuitos autorizados por el propio sistema. El listado está en la web del Consejo de la Magistratura.
Es el momento que más nervios genera y en realidad es lo más simple de todo.
Tres cosas, nada más: qué operaciones no autorizaste, cuándo fueron y por cuánto en total. Tené los comprobantes abiertos en la pantalla por si te los piden.
No cuentes toda la historia del engaño: cómo te contactaron, qué te prometieron, por qué confiaste. Desvía el foco y no cambia nada. El reclamo es contra el banco por haber dejado pasar operaciones que vos no autorizaste.
Pasa seguido. Podés aceptar o rechazar, y no tenés que decidirlo en el momento: podés pedir tiempo para pensarlo. Si rechazás, no perdés nada de lo hecho: queda cerrada la instancia previa y te queda abierto el camino judicial.
La instancia se cierra igual y podés seguir adelante. La incomparecencia de la empresa puede además generarle una multa.
Sirve para el reclamo en el banco, en el Banco Central y en Defensa del Consumidor. Cambiá sólo lo que está resaltado.
Me dirijo a ustedes para desconocer formalmente las siguientes operaciones realizadas en mi cuenta, las cuales no autoricé ni realicé:
Fecha — hora — transferencia por $ monto a destino
Fecha — hora — transferencia por $ monto a destino
(agregá todas las que sean)
El monto total desconocido asciende a $ total.
En ningún momento entregué mis claves, contraseñas ni códigos de validación de forma voluntaria y consciente para autorizar estas operaciones.
Solicito que la entidad acredite fehacientemente que dichas operaciones fueron autorizadas por mí, e informe qué controles y sistemas de seguridad aplicó al momento de ejecutarlas.
Solicito asimismo el reintegro de la totalidad de los fondos debitados sin mi autorización.
Adjunto los comprobantes de las operaciones desconocidas y mi documento de identidad.
Quedo a la espera de una respuesta dentro del plazo legal.
Nombre y apellido
DNI número
Cuenta número o CBU
La ley pone la carga de la prueba del lado de la entidad: es el banco el que tiene que demostrar que vos autorizaste, no vos demostrar que no. Por eso el texto pide que la entidad lo acredite, en vez de ponerte a vos a justificarte.
Es el más común y el más caro. Sin ese número, el Banco Central te rechaza el formulario y tenés que empezar de nuevo.
Si llamás, anotá fecha, hora, nombre de quien te atendió y número de gestión. Mejor todavía: reclamá también por escrito, aunque sea por mail.
Cuanto antes reclames, mejor. No dejes pasar meses pensando que no sirve de nada.
Lo que importa es qué operaciones no autorizaste, cuándo y por cuánto. Lo demás confunde y desvía el reclamo.
No lo es. Es una respuesta interna de una empresa. No tiene valor legal y no te quita el derecho a seguir reclamando.
"No fuiste ingenuo. A vos te robaron. El que tiene que dar explicaciones es el banco, no vos."
Estas maniobras están armadas por gente que se dedica a esto todo el día, y funcionan con abogados, con contadores y con gente que trabaja en bancos.Si llegaste hasta acá ya sabés más que la enorme mayoría de la gente a la que le pasó lo mismo que a vos. Ahora es cuestión de hacer el Paso 1 y no soltar.
Los reclamos no se ganan por saber leyes. Se ganan por insistir cuando la mayoría abandona. El banco cuenta con que te canses: es su mejor estrategia y no le cuesta nada. Cada paso que das lo obliga a responder ante alguien más.
Vas a tener que esperar. Van a pasar semanas entre un paso y el otro. Eso es normal y no significa que se haya perdido nada. Anotá las fechas, guardá los números de reclamo, y seguí.
Esta guía contiene información general de orientación y no constituye asesoramiento legal sobre un caso particular. Los procedimientos, plazos y valores mencionados pueden variar según la jurisdicción y modificarse con el tiempo. Datos actualizados a agosto de 2026.
Reclamamos contra el banco, la billetera virtual o la empresa de telefonía que dejó pasar las operaciones. Vaciamiento de cuentas, estafas con criptomonedas, préstamos tomados sin consentimiento y robo de línea telefónica. Si te trabaste en algún paso de esta guía, escribinos.